Propósitos de Año Nuevo

El fin de año es una época muy especial, además de los festejos y la convivencia con la familia y amigos, es también una excelente oportunidad para la reflexión y la evaluación de lo que hiciste durante todo el año. Cuando inicia el año es común que hagas nuevas promesas y propósitos, te emocionas por las cosas que cumplirás y piensas en cómo estos nuevos propósitos mejorarán tu vida. Unos meses más tarde ya entrando diciembre, te sorprendes por lo rápido que ha pasado el año, y te preguntas ¿A dónde se ha ido todo ese tiempo?.

Ciertamente estuviste muy ocupado. Hiciste muchas cosas. Pero de alguna forma, todo lo que quedó pendiente son las cosas que realmente te importan. Hiciste un buen trabajo manteniendo tu nivel de vida pero fallaste en el compromiso de avanzar. Haz terminado el año de manera muy parecida al año pasado y… tal vez al antepasado

¿Que hiciste mal?
Una posibilidad es que te hayas puesto metas inadecuadas. Es muy común que nos pongamos metas derivadas del condicionamiento social en lugar de ponernos aquellas metas que realmente nos importan. Tal vez te propusiste juntar una cierta cantidad de dinero, pero muy dentro de ti sabes que reunir esa cantidad de dinero realmente no te interesa tanto. Si te hubiéras fijado un propósito que realmente te importara, posiblemente, en este momento estaría ya realizado.
¿Como debes hacerlo?
Si te pones una meta y no estás completamente entusiasmado por ella, posiblemente tu meta no resulte tan relevante o inspiradora. Es mejor deshacerte de ese tipo de metas, ya que de otra forma estarás subiendo una escalera que está colocada sobre una pared incorrecta. Es decir, no estás siendo auténtico.
Las metas correctas te mueven emocionalmente. Te asustan un poco. Te empujan para crecer. Te obligan a enfrentar tus miedos y exponen tus debilidades. Las mejores metas son las que te hacen pensar “¡Sería fantástico lograr eso!” Pero no estoy realmente seguro de poder conseguirlo. No es necesario que te pongas un montón de metas. Unas pocas es mejor. Es mucho mejor alcanzar un propósito grande que establecer 20 metas y fallar en todas. Hacer demasiados propósitos te hará perder el enfoque. Una meta es una decisión, si pones demasiadas metas no estarás tomando ninguna decisión real, solo tratarás de ver que puedes lograr pero no hay un compromiso real. Un propósito es claridad. 10 propósitos son confusión.
Si deseas cumplir tus propósitos de forma exitosa, escoge uno o dos propósitos importantes y pégate a ellos hasta haberlos completado. Después tendrás oportunidad de tomar otros.
Espero que este próximo 2009 sea para ti un año lleno de felicidad y de propósitos cumplidos.

Basado en el artículo How to Achieve Your New Year’s Goals de Steve Pavlina

Enviar Artículo por Email Enviar Artículo por Email